Yoff, pequena aldea a doce kilometros de la capital de Senegal, Dakar, se sitùa en el Morte de la Peninsula de Cabo Verde. Era una de los màs antiguos pueblos. Ha sido fundado por unos migrantes venidos de Djoloff en el siglo XV. Aquellos antepasados de los Lebous, dejaron su region en el Noreste de Senegal y viajaron hacia el suroeste, se instalaron primero en Cabo Verde. Otras olas de migrantes, seguiràn con otros refugiados politicos u otros que huyen la inseguridad. No tenian ningun lazo orgànico. Asi nacieron unas aldeas a orillas del Oceano Atlàntico. Se dedicaban a la pesca y a la agricultura. Unas caravanas les encontraban para intercambiar sus productos, de alli su riqueza economica. Tenian tambien mercancias de Europa que dejaban los barcos que navegaban a lo largo de la Costa Occidental de Africa. En aquel entonces, el Damel queria extender su autoridad. Los Lebous tuvieron que luchar con los soldados de Damel, a los que vencieron. En 1790 nacio la primera Republica Lebou de la Peninsula de Cabo Verde. Entonces, Yoff organizo sus actividades economicas, politicas y socio administrativas bajo la responsabilidad de unos mandantes : Djaraf, N Deye Ji Rew, Saltigué. Màs tarde hubo un presidente de la Republica llamado Serigne Ndakaru y los mandantes citados màs arriba fueron sus ministros. Hubo tambien el Ndeye Ji Rew (primer ministro) y un presidente de la Asemblea Nacional de los sabios (Ndeye Jambur). Eran todos elegidos por el pueblo. Desde 1790 hasta 1857. Los Lebous tuvieron su autonomia.
Asi demostraron su capacidad y su autoridad para dirigir su territorio. Para proteger sus campos, construyeron una muralla.
En aquella época, los franceses residian en la Isla de Gorée. Tenian con ellos relaciones mas o menos normales. El 10 de Octubre de 1826 y el 22 de Abril de 1830, firmaron tratados para censos que debian pagar los barcos franceses que atracaban en el muelle de Dakar. A este proposito Claude Faure escribio : « Durante 40 anos las relaciones entre Gorée y la Peninsula de Cabo Verbe fueron relaciones entre dos potencias extranjeras. » Los franceses pensaban en apoderarse de la Peninsula. El 25 de Mayo de 1857, el Comandante Protet desembarco en Dakar con los marineros del Jeanne D’Arc para apoderarse de la Peninsula. Aquel dia, los Lebous celebraban el fin del Ramadàn. Pensaron que los franceses venian en amigos a felicitarles el Santo. No hubo reaccion por parte de los lebous. Unos dias después, se dieron cuenta de que acababan de perder su autoridad porque los franceses se negaron de pagar los censos.
Luego, los Lebous estuvieron bajo la autoridad francesa. Fueron reclutados como soldados franceses y mandaron al Parlamento francés su primer diputado en 1914 (Blaise Diagne) y a continuacion otros. A pesar de todo, los Lebous continuaron eligiendo a sus representantes en el gobierno y hoy siguen conservando sus tradiciones. El Islam fue una religion presente en todas las actividades Lebous. Al ciudadano, le juzgaban segun la ley islamica y el « Presidente Lebou » lleva el nombre de Serigne que significa maestro en islamologia.
Los primeros misionarios cristianos fueron sorprendidos por la adhesion al Islam de los Lebous y su tolerencia para con ellos. El 30 de Noviembre de 1847, su Ilustrisisimo Benoît Truffet, en una carta al arzobispo de Chambery, escribia « El Cabo Verde, donde Dios hizo edificar el primer convento es la region en la que el islamismo tiene los màs numerosos y los màs sinceros devotos. » En efecto, los Lebous se han separado de Damel porque éste no creia en el Coràn. La capital de la region es Ndakaru donde resido actualmente. Es una republica cuyos reyes, jefes religiosos, jefes de familia influentes son todos maestros de Coràn. Se pasan el dia leyendo y recitando los versiculos.
El respeto al matrimonio, la sumision de los hijos a sus padres, la equidad, la afeccion por la madre y la hospitalidad patriarcal de los Wolofs son diferentes de las costumbres europeas. El crimen, el robo, el fraude no existen. Aquellos negros nos expresan su amor porque saben que nosotros tambien rezamos por Dios. cf pàginas 92-93-94 de la « Historia de la Peninsula de Cabo Verde y los origines de Dakar » de Claude Faure.
Sin embargo, en cada familia y cada pueblo Lebou, respetaban a una divinidad llamada Rab. El culto que daba al Rab era diferente de la religion. Las relaciones entre el Rab y sus protegidos se resumian a las ofrandas (leche – carne – sangre de una bestia etc.) y en cambio él les decia su porvenir, o les ayudaba para curar una enfermedad o hacia la lluvia abundante : la ceremonia de Ndeup (para curar a un enfermo era impresionante. Es importante decir también que las relaciones entre el Rab y los humanos eran la espada de Damoclés. Los que creian en la proteccion de la divinidad temian su descontento. A veces, cuando éste se sentia olvidado por falta de ofrandas infligia un castigo severisimo a los culpables. Cuando no podian llevar a cabo un objetivo, cuando llegaba la sequia o una enfermedad, lo percibian como el descontento del Rab y los divinos lo interpretaban imponiendo a los creyentes unos sacrificios : actitud bastante alejada de la ortodoxcia musulmana. Segun el Islam ninguna oracion puede ser dirigida sino a Dios y a su Profeta. Como las otras aldeas de Cabo Verde, Yoff tenia su Rab : Mame Ndiaré.
en Dakar reinaba Leuk Daour
en Rufisque Mame Coumba Lambaye
Pues no nos sorprende cuando suena por primera vez la llamada de Seydina Limamou Laye, al proclamarse Profeta, mensajero de Dios. Suplico a sus cociudadanos, a todos los hombres y hasta a los Djinns que contestaron a la llamada de Dios. Les invito a ponerse bajo la advocacion de Dios, un culto sincero, a esperar en él y a practicar con fieldad los ritos islamicos (justicia social, oraciones, zakat, invocar a Dios, oracion por el Profeta Mahomed (PSL) ect. La mision de Seydina no podia ser sino dificilisima : el contexto socio religioso era desfavorable. Tenia que luchar frente a ciertos mahometanos doctos, a los devotos del Rab y sobre todo, luchar con los franceses que temian al guiado por Dios. De modo que, hizo frente a muchas dificultades y muchos obstàculos que combatio con serenidad y confianza en Dios. Lo peor, para él era ver a sus conciudadanos a quienes amaba tanto, alejarse de su mensajero. Asi que se pasaba el dia alabando a Dios « O ! pueblo mio, vente conmigo, yo soy el verdadero mensajero de Dios. |